Cómo observar un eclipse de Sol con seguridad

Mirar al Sol sin la protección adecuada puede causar lesiones oculares permanentes, y no duele mientras ocurre. Esta guía es informativa y no sustituye a las instrucciones del fabricante ni al consejo médico.

A simple vista

  • Usa gafas de eclipse que indiquen la norma ISO 12312-2 durante todas las fases parciales.
  • Comprueba que no tengan arañazos ni agujeros, y sigue las instrucciones del fabricante.
  • Las gafas de sol normales, por oscuras que sean, no protegen. Tampoco los negativos ni los cristales ahumados.
  • Vigila a los menores en todo momento.

Con telescopio, prismáticos o cámara

  • Necesitan un filtro solar frontal homologado, bien sujeto delante del objetivo.
  • Las gafas de eclipse no sirven para mirar a través de una óptica: la luz concentrada las atraviesa y puede dañar la vista.
  • No uses filtros solares que se enroscan en el ocular.
  • Tapa los buscadores de los telescopios.

Durante la totalidad

Solo mientras el Sol está completamente cubierto, dentro de la franja de totalidad, se puede mirar sin protección. Vuelve a ponerte las gafas en cuanto reaparezca el primer destello de luz. Si estás fuera de la franja, nunca llega ese momento, aunque la ocultación sea del 99 %.

En un eclipse anular tampoco: el anillo de Sol sigue siendo peligroso de principio a fin.

Métodos indirectos

Proyectar el Sol a través de un pequeño orificio sobre una superficie es una alternativa sin mirar directamente. Hazlo siempre de espaldas al Sol.

En el campo

  • En agosto, el calor y el sol directo son un riesgo en sí mismos: lleva agua y protección.
  • Respeta los accesos y las normas de los espacios naturales. Comprueba que puedes estar en el punto elegido.
  • Se esperan carreteras muy concurridas: llega con antelación y no pares en el arcén.